martes, 13 de noviembre de 2012

Desenterremos al Pujillay de los mojones, llevemoslo a las comparsas y echemos a volar la macha sagrada de los alegres Carnavales humahuaqueños





Diablo, coca , albahaca, encanto quebradeño, sangría y chicha a mas no poder, respeto, música, cofradía de comparsa, serpentinas, talco, papel picado, mote de habas con queso criollo, locro con llajuita picante, invitaciones del pueblo que cada año recibe al Carnaval como la mejor de sus fiestas con el profundo ritual del desentierro, sacando al Pujillay de los mojones y llevándolos al cielo humahuaqueño para destellar un colazo de colorida adrenalina a los compadres y comadres que durante doce meses añoran su llegada rindiendo culto a la madre de todas las madres, la PACHAMAMA.






Así es como las comparsas humahuaqueñas despliegan sus inagotables bailes y cantos por las callecitas mágicas del pueblo.” Los Rompecorazones”, “La Juventud Alegre”, “Rosas y Claveles”, “Los Alegres de Uquía”,” Los Picaflores”, “Los Alegres de Humahuaca”,” la Unión”, “Los Cholos” y muchísimas otras comparsas de los pueblos como Tilcara, Uquía, Volcan, Purmamarca que conforman la fabulosa Quebrada de Humahuaca.






En mi caso me tocó ser una partecita de los Rompecorazones, un grupo de amigos que se juntó hace unos 12 años y armaron la única comparsa del carnaval que utiliza instrumentos andinos. Anatas, bombos legüeros, guitarras, charangos, ronrocos, quenas, samponias. Comparsa que abre su corazón a los amigos de todas partes que llegan a la quebrada para ser uno más en esta conjugación de culto , mito, y camaradería que los une en canciones, bailes, sonrisas, “multas de tragos” por no hacer “fondo blanco” como corresponde, banderas, peñas, folklore, macha sagrada, amores, desamores, invitaciones y lágrimas cuando el Mojon alado del río vuelve a enterrar al diablo del carnaval por un año más con el agradecimiento a nuestra PACHA y las promesas entusiastas que los “rompe” hacen en una ronda entalcada y perfumada de albahaca, asegurando de alguna forma el próximo encuentro que cada año los une un poco más.


Una vez más todos los coludos lloran porque inexorablemente termina el carnaval en la milenaria tierra del Omaguaca, la ciudad se ensordece por el llanto desconsolado del Pujillay que ensartada lleva la voluntad de los carnavaleros para convidarle a la PACHA los frutos que generosa e incondicionalmente nos brinda.


                     
      
      

    

"Domingos, lunes y martes mi vidita
  Cantando juntos, palomita
  Ya voy a partir muy lejos de 
Humahuaca
  Me voy, me voy por la Quebrada"
         















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