Después del paso
por Famatina, llegamos al lugar de donde se ve
el cerro Famatina en primer plano, Chilecito. Un lugar donde conocí buenos amigos y también le pegué el primer
rayonazo a la Infernal, con unos bloques que hacían de mesa en un estrecho
camping, y bue, mala leche que se yo, cicatrices del viaje, de nada sirve
volver con la Infernal bien pintadita, los rayones nos lo pegamos los dos.
Llegando a la plaza central , nos encontramos con Martina, Lea y su nena Juana, amigos de German que me acompañaba en ese entonces. Con ellos compartimos muy buenos momentos , comiendo, fumando, compartiendo muchas cosas. Entre ellas una inolvidable tarde que comenzó en el cerro San Lorenzo cocinando un buen fideo en un fueguito rodeado de siesteras sombras.
Después nos fuimos a la casa de Alexis Orquera, un personaje muy buena gente, con el que compartimos una tarde de zapadas musicales con los rayos del sol que salían de formas extrañas dibujadas por las nubes, incrustándose directamente en nuestras figuras psicodélicamente relajadas por los sonidos del viento cuyano y los colores de sus cactus.



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