Me acuerdo de
chico en Güemes que escuchaba decir al Ekeko:
“muña muña , yuyito pal amor” , siempre se lo veía por las calles con su
bolsa al hombro vendiendo esa milagrosa yerba o yuyo que según las leyendas populares de la
zona era un energizante masculino. Y reiteradas veces por varios pueblos uno cruza a los yuyeros
ofreciendo el muña. Andando con mi amigo German por Santa María (Catamarca),
por las calles lo crucé al Chano Cruz vendiendo sus bolsitas de yerbas
medicinales , y mirándolo bien me di cuenta que no solo en Santa María lo había
visto, sino en varios pueblos del Valle calchaquí y hasta me pareció haberlo
visto en Buenos Aires, cosa que luego casi llegué a asegurar, ya que me contó
que anda por varios barrios porteños vendiendo
sus yuyos para las dolencias corporales y hasta espirituales, por que no.
La medicina
convencional muchas veces, por no decir todas las veces, no acepta a las yerbas que con recetas
ancestrales curaron a nuestros hermanos originarios por miles de años, quizás
porque el negocio farmacéutico es muy grande y deciden subestimar las
propiedades curativas de plantitas que están por doquier en nuestros montes y
bosques. La verdad no es un tema para entrar en discusiones. Lo que aquí
quisiera mostrar es el encuentro que tuvimos con el Chano Cruz. Lo esperamos
unas horas en cercanías de su casa en Famatanca ,un pueblito que queda al sur
de Santa Maria, mientras hablábamos con su tío Pedro Real, que nos contó muchas
historias , las cuales en la próxima nota vamos a mostrar. De repente aparece
un ómnibus del cual se descuelga prácticamente al vuelo el Chano, mostrando su
sonrisa que demostraba la predisposición que ya traía para que grabemos
alguito. La mamá del Chano , doña
Pastora Benita Real de Cruz también se hizo presente en el encuentro,
apareciendo con su caja para cantarnos unas coplitas.
Me gustaría
contarles también, que el Chano realiza muchas actividades benéficas para los
niños que no tienen recursos, ya sea para que puedan comer o para que reciban
algún regalito en esas fechas donde el sistema que hoy reina en este mundo, los
hace sentir como extraños. El Chano, muy
conocido en el noroeste argentino, el yuyero que hace conocer el muña muña y
muchas otras yerbas medicinales por todo el país, un grandioso personaje que
deja su presencia y su carísma en América Sonora.
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